Todos los Asesores, Consultores, Interim y profesionales independientes cuando tienen un nuevo cliente se enfrentan al dilema de cuándo y cómo mandar la primera factura al cliente.

Es una cuestión importante, porque si empiezas a primeros del mes y lo mandas a finales puede que llegues tarde para que la empresa tenga en cuenta tu factura y te pagan a finales del mes siguiente, así que ya habrás trabajado 60 días al recibir el primer pago.

Una buena forma de solventar este asunto y pasar la pelota al tejado de la empresa o persona que te contrata es mandar nada más empezar el trabajo un correo adjuntando la factura y diciendo “Dime si te parece bien así, ¿tengo que cambiar algo?”

De esta forma
1.) quitas el foco de querer cobrar y lo centras en querer hacer las cosas bien
2.) consigues que se tiene que pronunciar la empresa y no podrá decir que no ha recibido a tiempo la factura correspondiente
3.) aprovechas el tiempo entre enviar el mail y finales del mes para resolver cuestiones de forma – datos de facturación, IVA, retención etc. -.