Conquistamos el mundo
Cuando el mercado nacional te queda pequeño o no te da suficiente para comer sales fuera. Sin duda la solución empresarial de nuestros tiempos es la internacionalización, no cabe duda.
Para las Escuelas de Negocios no es diferente. Las motivaciones de internacionalizarse pueden ser varias:
- porque te viste bien o por decirlo de otra manera te pone el lazo rojo al regalo
- por cumplir requisitos formales a la hora de poder optar a aparecer en un Ranking
- simplemente, y lo más importante, porque los alumnos, siendo consciente de la globalización buscan cada vez más el intercambio intercultural que les aporte el plus para su futuro profesional, lo demandan
- por pura supervivencia empresarial. Las Escuelas han adquirido unas dimensiones en los tiempos de bonanza que en este ciclo económico con la demanda nacional no se pueden mantener. Etc.
Si ahora mismo alguien piensa que esto de internacionalizarse no puede ser muy difícil bajo ningún concepto quisiera desmotivaros, pero deciros que no se logra de la noche a la mañana.
Internacionalizar no sólo significa saber elegir unos países, diseñar una estrategia de comercialización y llevarla a cabo, no, tan fácil no es, pero si, no es imposible. Go-International para una Escuela no acaba con que el alumno llegue finalmente al aeropuerto más cerca de la Escuela y a pocos días empiece a estudiar en su Master respectivo. Llegando a este punto la institución y sus empleados sólo se encuentran a mitad de camino o como dicen los escaladores: “La cima es la mitad del camino, siempre hay que bajar.”
La otra parte del camino tiene que ver con atender y más importante entender a los alumnos internacionales, ser empáticos con sus situaciones, necesidades y ofrecerles soluciones válidas, en muchos casos diferentes a las soluciones tradicionales. Para que esto sea así y funcione evidentemente hay que pasar por un proceso de adaptación y de aprendizaje, que no es fácil y que afecta a todos los departamentos y procesos empresariales. En mi entorno lo llamamos el “cambio de chip”, hay que cambiar la mentalidad y forma de pensar. La mente es como un paracaídas, sólo funciona si esta abierto. Si los directivos deciden ir por el camino de la internacionalización de antemano tienen que estar dispuestos a esforzarse a romper los esquemas y estancas adquiridas. A su vez tienen que trasladar este mensaje a toda la organización, no sirve de nada si rema uno, tienen que remar todos y además en la misma dirección.
Quizás este es el paso más difícil, importante y que más tiempo les lleva.
¿Cómo lo veis, qué es más fácil, comercializar o mentalizarse?
Que tengáis un gran día.
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Sobre Enrico
International Network, Consulting Services, Educational Sector, General Managament.
Curiosidad por las personas (emociones, felicidad, actitud, reflexion etc.) un toque de internacionalidad (nacido y crecido en Alemania, viviendo en España junto con múltiples viajes alrededor del mundo) y un espacial interés por el mundo de los negocios me caracterizan.
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