Hay empresa que crecen como un tiro. Otras despegan como un cohete desde cero. Ambos casos son fantásticas.

El aumento de volumen de ventas se combate con contratar más personal, mayor dedicación y aumento de horas.

Crece linealmente la tensión empresarial, exponencialmente el número de cadenas de correos electrónicos y logaritmicamente los pequeños fallos y dolores de cabeza.

Muchos directivos se encuentran tan sumergidos y exigidos de la gestión del día a día que no ven la solución o encuentran el momento para pensar.

¿Una solución a bote pronto? Inversión en tecnología que permite integrar sistemas, tener base de datos únicos, simplificar procedimientos y automatizar procesos. “Sólo” es necesario atreverse (y una “pequeña” inversión).